Publicaciones

Matilde Ureta de Caplansky: “Las mujeres todavía somos esclavas de la sociedad”

Fotos: Eliana Obando

Antes de convertirse en la primera mujer en estudiar psicoanálisis en Perú, Matilde Ureta de Caplansky fundó un centro de desarrollo y asesoría psicosocial hace 40 años para ayudar a las personas más vulnerables de nuestro país, y hasta ahora nadie detiene sus labores. Así lo asegura ella confesando que descansará de su abnegada labor cuando muera.

¿Por qué eligió el psicoanálisis? Porque se aplica en el mundo entero y para mí el psicoanálisis siempre ha sido una práctica natural desde pequeña. Mis padres eran muy cultos y estaban en una onda de la que yo me nutrí.

¿Fue duro incursionar en el psicoanálisis? Yo ya era psicóloga. Reconozco que al inicio sí fue difícil, porque fueron 50 los postulantes para que al final solo aceptaran a 4, con los que se formó la primera promoción del instituto de psicoanálisis.

¿Qué diferencias tuvo con sus compañeros de clase debido a sus estudios de psicología? La medicina y la psicología son dos profesiones distintas, ellos se graduaron conmigo y son buenos psicoanalistas. Creo que no hay muchas diferencias.

¿En qué aportó esta profesión al género femenino? La primera persona en occidente que escuchó hablar a las mujeres desde su interior, descubriendo lo que les pasaba, fue Sigmund Freud. Antes no existía alguien que comprendiese a la mujer por el sistema patriarcal que reside desde épocas anteriores a Jesucristo. No teníamos ni voz ni voto, incluso hubo una ley llamada obediencia debida hasta 1943. No nos consideraban ciudadanas, no teníamos derecho a recibir nuestra herencia. Nuestro hijos paridos no eran nuestros. Además, no podíamos salir sin permiso del esposo a la calle. Y si se nos ocurría divorciarnos, teníamos que volver a la casa de los padres o a un convento. Era terrible.

¿Cómo ve la realidad de la mujer en el Perú? Ahora una mujer se casa y, si bien ya no existe la ley de obediencia, si un sujeto la golpea y ella no lo denuncia, sigue siendo una esclava. Pero si ella se defiende, comenzará a ser una ciudadana. Hasta ahora todavía considero que nosotras somos esclavas de la sociedad.

¿Cómo ha ido avanzando su organización, Cedapp? Tenemos 40 años. Este modo ayuda a las personas menos favorecidas, a ello se incorpora que los profesionales a cargo siguen formándose para dar un mejor servicio. Incluso nosotros hicimos el primer hogar refugio para mujeres en Lima llamado casa Rebeca. Por otro lado, hemos hecho viajes con un fin social a ciudades como Tingo María y convenios con la embajada de Italia para ayudar a más gente que lo necesite.
DATO:

Matilde Ureta de Caplansky. Psicoanalista. Fundó en 1976 el Centro de Desarrollo y Asesoría Psicosocial (Cedapp), una organización sin fines de lucro que ayuda a niños y mujeres.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s